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sábado, 18 de octubre de 2014

Arista de los Murciélagos. Una clásica con mayúsculas

Riglos o Arista, Riglos o Arista... esa fue la conversación que tuvimos a grandes rasgos el viernes por la tarde Manu, Igor y yo. Al final nos decidimos por la arista, pues riglos siempre está ahí cuando hace mal tiempo en el pirineo. Por lo que tocará madrugar un poco para poder hacerla en el día. A falta de otras entradas (La vía valle de tena en la foratata y los Balcones del Anayet) cuelgo esta para ir abriendo apetito.

Total que quedamos el sábado a las 6:00 de la mañana en la chimenea de mendillorri para ir a Aísa. Entre una cosa y otra empezamos a andar a las 8:30 pero la subida a la Garganta de Aísa se nos hizo bastante amena entre champiñones y grandes bloques de piedras, por lo que en poco menos de 2h ya estábamos en el collado admirando la gran arista que tenemos delante. Decir que para la arista llevamos tres friends (camalots del 0'5, 0'75 y 1) y un juego de fisureros. Comentar también que para el largo duro se hacen muy útiles los pies de gato.

Inicio del valle de subida a la Garganta de Aísa

Champiñones no faltaban

En pleno valle

La arista al completo

Ya casi desde el collado estas son las vistas de la arista

Hace un viento horrible y helador. Ponerse los cacharros y empezar a subir cuanto antes es lo que más nos preocupa en este momento. La arista empieza por un resalte de III+/IV-. Se trata de un muro con 3 o 4 clavos que va con tendencia a la izquierda para salir a una terraza y montar una cómoda reunión en uno de los bloques que hay por ahí.

Igor a la salida del primer resalte

Continuación fácil hasta la base de la aguja

De aquí se sigue andando por terreno fácil hasta que la cosa se va empinando y nos encontramos a los pies de una canal-chimenea dos clavos para montar reunión. El siguiente largo recorre una chimenea bastante próxima al filo de IIIº para luego salirse a la derecha en busca de un espolón. Al salir del espolón tendremos que superar un par de muros de III+ para llegar casi hasta la cima de la aguja Dondestastú. Las vistas empiezan a ser bastante aéreas. Ahora toca destrepar a la brecha bastantes próximos al abismo pero con cuidado de no asomarnos mucho.

Inicio del largo a la aguja Dondestastú

Busca esa chimenea para luego salir por el filo

El largo que viene ahora es uno de los más verticales de la vía, si no el que más. Empieza por una placa de regletas bastante clavada que va con tendencia a la derecha. Esta primera parte (de IVº) es super aérea y tiene un cortado a los pies de espanto. La escalada se hace bastante sencilla y pronto llegas a una terraza que da comienzo a una canal de IIIº hasta que sales a la arista de nuevo. Este largo es más impresionante por las vistas que por su dificultad.

Espectacular largo

Vamos dejando abajo la aguja

Como puede verse la caída es importante

En mitad del largo

Igor y Manu llegando a la reunión

Llegamos ya a la arista, por lo que la recorreremos hasta el rápel que hay al final de ella de unos 15-20m. Acabaremos de este modo en un collado a los pies del contrafuerte final. Empezamos subiendo un primer muro sin asegurar (de II+) para luego ir andando hasta la base propiamente dicho del contrafuerte. Empieza por un largo de III+ por una especie de canal hacia la derecha del filo hasta llegar a una amplia terraza. Desde aquí ya se intuye que lo duro viene ahora.

En la arista con el contrafuerte detrás

Contrafuerte casi al completo

Tramo final al rápel

De andarse con cuidado

Corto rápel que te deja en la base del contrafuerte

Primeros metros de II+ tras la brecha

Largo de III+ 

Otra más del largo de III+

Efectivamente, el largo de Vº viene ahora. Empieza fácil hasta que llegas a una fisura bastante ancha con tendencia hacia la izquierda (V-) que desploma un poco y, por tanto, te tira un poco para atrás. Tiene buenos pies y la cuestión es seguirla hasta que te puedes montar sobre ella y sales a una pequeña repisa desde donde tras superar un pequeño resalte llegas a una terraza más amplia. Una vez llegados aquí hay que seguirla con tendencia a la derecha para llegar a unos cordinos y a un puente de roca con una sirga. Subes los pies hasta la repisa (V-) y sales por el último resalte en busca de la canal de salida por una campa de hierba.


Manu acabando el largo de Vº

Otra más del mismo largo

El último largo se trata de salir por la canal de IIIº hacia la izquierda para ya, por terreno de bloques, salir a la arista final. Desde aquí hasta la cima ya no hay más dificultades (en teoría) pero la arista aún nos guardará una pequeña sorpresa al llegar a la brecha previa a la subida al Aspe.

Parte de la arista recorrida

Se acabaron las dificultades

Ya estamos en la cima!! Ha sido un día increíble y hemos podido hacer una de las aristas más clásicas del pirineo! Ha merecido bastante la pena. Ahora toca la bajada por ese karst. Al final llegaremos al coche a las 19:00.

La cordada al completo en la cima

Igor en la cima 

Ahora toca bajar



Por el karst con el Aspe al fondo

El macizo nos despide con este precioso color

Llegamos al coche con las últimas luces


Un saludo y a  disfrutar del monte!!

jueves, 11 de septiembre de 2014

PALAS (2974 m) arista SE

Tras un palo durísimo que nos ha dado la vida por la reciente muerte de mi madre había ganas de hacer algo bueno en el pirineo y dedicárselo a ella . Estuvimos dudando entre varias opciones y al final nos decidimos por la arista SE del Palas, que como homenaje a ella a partir de ahora y para nosotros será la arista Beatriz.

En la cima del Lakora. 

Cima del Anie en sus inicios

En la cima del Posets

Llegamos a la tarde al camping de Escarrilla y tras hacer algunas compras nos dio la hora de cenar y de ir al sobre, porque al día siguiente había que madrugar mucho si queríamos ir sobre un horario seguro. Tuvimos presente más que nunca a mi madre cuando estábamos sentados enfrente de la caravana por los buenos momentos vividos aquí con ella.

A las 5,45 salíamos del embalse de la Sarra dirección a los ibones de Arriel. A esa hora, en esta época del año es de noche ciego, pero confiábamos que al haber luna llena el camino estaría iluminado. Erroooooooooorrrr!!! en el camino que transcurre por bosque no se veía un pijo, así que íbamos más que cortados, sabiendo el patio que teníamos a nuestra derecha. Por supuesto, las frontales se quedaron en casa. La luz del móvil nos sirvió de mucho en el paso del onso, más vale...!!  Poco a poco fue clareando y pasado el desvío hacia los ibones de arriel ya se veía claramente el camino.

Camino al Palas. A la derecha la Arista SE

En dos horas habíamos pasado el último ibón y empezábamos a subir la penosa cuesta de cascajera que nos llevaría hacia el puerto de Lavedán, punto donde arranca la arista.

A las 9,30 estábamos en el collado poniéndonos los arneses, repartiendo el material y desenrollando la cuerda. Nosotros no fuimos muy cargados, utilizamos tres friends y cintas, Sabíamos por las reseñas que  la parte más delicada estaba equipada con clavos. A Roberto le asaltaron las primeras dudas, "tú crees que yo...?" así que sin que le diera más tiempo a dudar empecé a trepar el muro de unos 20 metros que te deja en la arista. "reunión!!"  Bueeeeno, ya estamos los dos en la arista y ya no hay vuelta atrás. No queda otra que seguir.

Vista de la Arista desde el collado Lavedán

La chimenea Ledormeur a la derecha

Balaitous desde el collado de Lavedán


El comienzo es bastante espectacular. Un patio a los dos lados, una serie de gendarmes que al sortearlos por los lados te hacen salir al cortado, un contínuo subir-bajar, destrepar, siempre con el patio a los lados. Un tramo de andada cómoda te deja en la base de la chimenea. Aquí el terreno se vuelve vertical. La chimenea es fácil (III) y te deja en la primera placa. Aquí es donde empieza la dificultad de la vía, pues a partir de ahora se mantiene en el III+ durante unos cuantos metros. Una serie de clavos te van guiando y te conducen a una repisa donde montar una cómoda reunión. Seguimos otro largo a través de una fisura, que resulta ser el más difícil de la arista (posible paso de IV). Hay que decir que en todo momento hay presas para manos y pies y además se trata de un magnífico granito. El problema es el impresionante patio que tienes a ambos lados.

Comienzo de la arista

Empieza lo emocionante. La arista va quedando abajo

En plena arista con los ibones de arriel abajo

Placa equipada con clavos

Reunión al pie del largo más duro de la arista

Sorteando un gendarme poco antes de la cima


Tras una serie de largos, llegamos otra vez a zona horizontal de arista. Otra vez a esquivar gendarmes, destrepar... y llega un momento que ya está la cima a la vista. El último tramo antes de la cima es un poco confuso. Tienes la opción de seguir el filo de la arista o, como hicimos nosotros realizar una vira por la izquierda y salir a una brecha donde ya por cómodo camino en cinco minutos te deja en la cima. En total nos pegamos casi cuatro horas en la vía. La verdad es que al no estar muy claro el camino, dudas mucho por dónde seguir y eso te ralentiza un montón


En la cima del Palas

El Arriel queda abajo desde la cima


Comemos y echamos un trago. Tras las fotos de cima empezamos a bajar por la ruta normal, por la chimenea Ledormeur. El primer tramo lo destrepamos sin dificultad. Al llegar a la mitad nos encontramos con la sorpresa de que la primera instalación de rapel había desaparecido. Sólo hay un cordino. Así que continuamos destrepando con cuidado hasta la segunda instalación. Esta sí que estaba. Con la cuerda de 60 metros nos llegó muy justa hasta abajo. Una vez en la base de la chimenea tocaba recoger todo el material y empezar la larga bajada hasta la Sarra. Muy cansados llegamos a eso de las 18,00 al coche.

Rapelando la chimenea Ledormeur


Se ve la ruta seguida, desde el collado Lavedán hasta la cima

Palas majestuoso

Tras una buena cena nos fuimos a dormir y lo hicimos como los angelitos, de un tirón. Al día siguiente estuvimos dudando de subir a hacer la aguja portalet, pero a mi padre no le apetecía demasiado así que recogimos y volvimos a Pamplona. A mí todavía me esperaba una jornada muy dura en el Vignemale, pero eso es otra historia...

Un saludo y hasta siempre mamá. Ahora nos acompañarás a cualquier sitio que vayamos!!