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domingo, 29 de noviembre de 2015

Bisaurín. Primero de la temporada

Par estrenar la temporada de nieve se nos ocurre empezar por un clásico de la zona... el Bisaurín. Salimos de Pamplona y Ahí que estamos en Lizara ya calzándonos. Nos sorprende la poca gente que hay pero oye, mejor para nosotros.

Bisaurín de par de mañana

Empezamos a subir por hierba y poco a poco la nieve va haciendo acto de presencia hasta que en la ultima subida al collado ya es constante. Llegados al collado recibimos buena dosis de viento, con lo que seguimos subiendo hasta que éste cesa por completo hasta el punto de quedarnos solo con la camiseta térmica.

Esta pala ya sabemos como hay que tomársela... con mucha paciencia. Así que poco a poco vamos subiendo y la pala se pone más y más empinada. Es aquí donde decidimos tirar por la directa en la última parte de la pala. Ya estamos casi arriba y solo nos queda un pequeño paseo hasta la cima, aunque el cansancio se nota ya.

Parte final de la pala con el camino directo a la izquierda

Ya falta poco...

Cima del Bisaurín!

La típica vista del Bisaurín

Otra vez toca abrigarse porque el viento vuelve a hacer acto de presencia. Ya teníamos ganas de ver nieve por las cimas. Nos gusta demasiado este paisaje. Total que después de las fotos de rigor empezamos a bajar hacia el coche, ya con una temporada estrenada.

De vuelta al collado

No es carnaval pero por aquí ya hay una Drag-Queen con plataformas

De vuelta en el coche

Y a seguir disfrutando del monte!!

sábado, 15 de marzo de 2014

Bisaurín con esquís. Aprovechando los días de sol

Otra vez llega el viernes y empieza el debate de todas las semanas (de las semanas que hace bueno, por supuesto)... A dónde vamos, a dónde no vamos, cuál será la mejor orientación para esquiar, etc. Al final no somos muy originales y nos decidimos por el Bisaurín, aunque visto por otro lado, había que subirlo también este año. Este si que ya es un clásico de todos los años!

Total que nos despertamos a las 6:00 de la mañana y tras preparar las mochilas salimos dirección a Lizara. Conforme vamos acercándonos al refugio el viento pega más y más, como un presagio de lo que ocurrirá todo el día. Dejamos el coche un poco antes del refugio, pues no somos los más madrugadores. Nos calzamos los esquís y toca ir para arriba, que ya son las 9:00.

Empezamos subiendo la ya más que conocida subida hacia el collado del Foratón. Poco a poco superamos el llano que precede al collado y la subida final a éste. Ya estamos en el collado y el viento cada vez es más fuerte. No paramos de pensar de cómo va a pegar en la cima y de cuanto tiempo duraremos en ella. Pero bueno, ahora toca subir la pala final.


Inicio de la pala sur desde el collado

En el  collado del Foratón. Al fondo Collarada

Seguimos con los esquís puestos, pero no tardamos ni 10 min. con ellos puestos. Antes de afrontar la pala en sí, vemos cómo varias personas están poniéndose crampones a mitad de pala, por lo que antes de vernos en una situación precaria, decidimos guardas los esquís y sacar crampones. Ahora ya sí que no habrá problemas. Bueno, ya tenemos la parte inclinada enfrente nuestra. La teoría dice que lo mejor es coger un ritmo y subir sin parar hasta arriba, pero todo el mundo sabe que la práctica es diferente.

Toca ponerse los crampones...

... Y guardar los esquís

Empezamos subiendo con un ritmo constante casi durante toda la pala, de hecho casi ni paramos. En la parte inclinada se veían unas piedras que sobresalían, por lo que decido tirar hasta ahí sin parar. Pensando que ese era ya el final de la pala, aprieto más de la cuenta y de pronto... ¡Todavía queda más pala! No puede ser ¡Menudo bajón! Pues nada, habrá que subirla.

Al llegar a la cima confirmamos nuestras sospechas: todas las cimas siguen en su sitio, por lo que las vistas son las de todos los años. Eso sí, la blancura del Pirineo en estas fechas es espectacular. Sólo queda esperar un poco a que la nieve se reblandezca un poco (cosa imposible) para poder bajar la pala. Al contrario que en la pala y en el collado, en la cima no pega viento y se está de maravilla.

Llegando a la cima

Ya estamos en la cima

Las cornisas siempre son motivo de foto

Hacia el Aspe y el Collarada

Midi d'Ossau y Balaitous


La bajada desde la cima, un poco mala. Por una parte la nieve seguía bastante dura y por otra parte la pala estaba bastante trillada de huellas. Como medianamente pude, conseguí bajar hasta donde la pendiente se suaviza y desde ahí hasta el collado, aunque seguía bastante dura, se podía esquiar bastante mejor. La mejor parte, sin ninguna duda, fue la bajada desde el collado hasta el llano del asca.

Bajando por la pala

Otra más de la bajada


Y ahora ya sí que sí, se ha acabado el día. Ahora toca volver a Pamplona, parando por supuesto en Puente la Reina a llenar un poco el depósito.

Un saludo y a disfrutar del monte!!

viernes, 21 de junio de 2013

Bernera

Aprovechando que estaba de exámenes, Roberto (mi padre) me dijo que "me voy a ir a Bernera". Después de llamarle Judas y de no hacerme caso se fue, sin remordimiento alguno en su conciencia, a Lizara. Al ser entre semana, no había nadie y tuvo la suerte de ir solo en todo el camino.

El sol de estos meses, o mejor dicho, las temperaturas (porque de sol... poco)  han afectado a la nieve y ahora ya se puede subir bastante rato sin pisar nieve, aunque por quedar hay para dar y regalar.
Empezó subiendo por el ya más que conocido valle que da a la Plana Mistresa, y más o menos a mitad de ese valle es donde empezaba la nieve. 

Se continúa entonces hasta llegar al refugio en forma de igloo, por llamarle de alguna forma aunque ya se que tiene nombre. Desde aquí sepuede seguir recto hacia Plana Mistresa y después girar hacia la derecha, ya para encarar las pendientes del Bernera. 

Como la nieve estaba bien, mi mentor no paso por el refugio, y directamente siguió el curso del rio al ver que había unos cuantos puentes de nieve "fiables". Si tenemos en cuenta que es Junio y que hacía más o menos calor... ¡Madre mía!. Aunque es cierto que nieve hay un porrón y puentes de nieve lo que entendemos como tal tampoco había.

Valle de subida al Bernera
Una vez encarado las pendientes del Bernera, se intuye el paso más "delicado" del día: un tubo de nieve que se hace más y más estrecho y aumenta su inclinación y hay que salirse hacia la derecha. Si bien es un paso que no ofrezca grandes dificultades ni en general toda la subida, hay que tenerlo bastante en cuenta si hay peligro de aludes, ya que es un monte que constantemente estás expuesto a avalanchas, tanto en el valle de subida como en las palas finales (suaves pero largas).

Esta pala no tiene mayor misterio que el de concienciarte y subir como los burros poco a poco hasta que te vas acercando al que te parece es el collado pero ¿Realmente lo es? La respuesta es clara: Por supuesto que no!.

Cuando te vas asomando ves como otro collado aparece a lo lejos y piensas que debe ser ese. Por lo que te mentalizas otra vez y subes hasta que... ¡Sorpresa! ese tampoco es el collado. El collado verdadero (esta vez os lo prometo que es así) es el que se ve. 


Subida al "collado" de Bernera. Ojo a estas palas con riesgo
de avalanchas.

Una vez llegados al collado, se sube por una sencilla pala al Pico de Bernera. Las vistas desde la cima son espectaculares, sobre todo a la Llena del Bozo y al Bisaurín.


En el collado, con el Ruabe de Bernera y la Llena del Bozo al fondo

En la cima del Pico Bernera (2430 m)


Buenas vistas al Pirineo y a la Llena del Bozo.


La bajada, pues como siempre. Con cuidado y por el mismo camino de subida. En poco más de hora y media estaremos en Lizara con el Bernera en el bolsillo.

El Bisaurín y el Puntal de Secús vistos desde la bajada


Un saludo y a disfrutar del monte!!